domingo, 28 de febrero de 2016

Los procesos de brujería en Irlanda




Entre los primeros juicios por brujería en 1324 y los últimos en 1711 no suman más de media docena y, cosa curiosa, exceptuando los dos primeros, los otros corresponden a acusaciones de protestantes entre sí.

En 1317. el arzobispo Richard de Ledrede, de Ossory, dijo que se había infiltrado en su diócesis una nueva y pestilente secta que atentaba contra la salvación de las almas. Por eso, en 1324, acusó a Alice Kyteler de brujería herética. Tras una prolongada batalla legal y física en la que los nobles se oponían a los clérigos, Alice huyó a Inglaterra; su criada y otras personas a las que se las consideraba cómplices fueron quemadas, azotadas, desterradas o excomulgadas.

Este juicio fue ampliamente discutido y al mismo siguió alguna quema ocasional de personas acusadas de herejía. El arzobispo fue víctima de una cerrazón de pensamiento, pero al final acabó por clarificarse en qué consistía la herejía y decidió organizar la administración de su diócesis. El caso de la Kyteler precedió en dos años a la bula del Papa Juan XXII contra la brujería, el cual estuvo siempre temiendo conspiraciones contra su vida mediante imágenes de cera o anillos en los que figuraba el demonio.

Las siguientes noticias sobre brujería en Irlanda están situadas en 1447. cuando el Parlamento convenció al rey de que la destrucción de una persona por la brujería o la necromancia no debía ser representada en imágenes, por lo que tal arte no se intentó en este país.

Incluso durante el siglo XVI, cuando la manía brujeril lo invadía todo. Irlanda no se vio afectada. Sin embargo un extraño juicio tuvo lugar en noviembre de 1578, cuando dos brujas y un moro negro fueron ejecutados por las leyes normales, ya que no las había especiales para la brujería. Un brujo negro en las Islas Británicas es un caso único, y su ejecución pudo ser la consecuencia de haber confundido la necromancia (adivinación a través de la muerte) con la adivinación a través de los negros.

Durante los comienzos del siglo XVII los incidentes relacionados con la brujería escasearon. Destaca el que en 1606 un ministro invocase a los «perversos y latentes espíritus» para que le ayudaran a encontrar «al más perverso traidor», Hugh de Tyrone.


Pocas son en verdad las referencias que se tienen de la brujería en Irlanda desde 1324 a 1661, año este último en que Florence Newton, la bruja de Youghal, fue acusada de embrujar a una joven sirvienta.

Si te interesa el mundo de la brujería y su historia, puedes visitar la web http://tarotybrujeria.com/

miércoles, 17 de febrero de 2016

La brujería en Italia



Italia, como tantos otros países, conoció supersticiones y extrañas prácticas de hechicería. Pueblo llano, señores y altos eclesiásticos compartieron con frecuencia parecidas inclinaciones por el mundo de las fuerzas invisibles. Las tradiciones paganas derivaron en diversas ramas brujescas, principalmente en la satánica, y en la «Vecchia», la Vieja Religión, que en inglés se conoce por «Wicca», la antigua brujería


Es difícil saber dónde termina la leyenda y dónde empieza la historia, pero se asegura que Silvestre II, antes de morir, quiso confesar que había adquirido su poder y su saber mediante ayuda satánica. La tradición hace de la papisa Juana una formidable hechicera. Juan XXII vivía atemorizado por las fuerzas que los brujos pudieran dirigir contra él. Este pontífice formó una «comisión» que había de interrogar a los sospechosos de atentar mágicamente contra su vida. El notario público Gerardo Soló, secretario de aquella comisión, logró descubrir las perversas maquinaciones del señor de Milán Galeazzo Visconti. Cierto humilde sacerdote llamado Bartolo-meo Canolati -hombre versado en operaciones mágicas- declaró haber recibido proposiciones para maleficiar al pontífice mediante una estatuilla de plata que representaba a un hombre desnudo, en cuya frente pudo leer el nombre del Papa y en cuyo pecho podía apreciarse signos mágicos. Es interesante destacar que en este extraño asunto aparece relacionado el nombre de «Dante Aleguero». El señor de Milán no quiso que éste manchase su nombre con el maleficio y ofreció mil florines de oro al sacerdote que declaró no haberlo aceptado. Los documentos de tan curioso proceso se conservan en los archivos vaticanos. (Miscelánea, 1320-9.)

domingo, 27 de diciembre de 2015

Donde la bruja es bruja

Donde la bruja es bruja

Hemos hecho un breve y apretado recorrido por los conceptos abigarrados que tiene la brujería en tierras de Galicia y Asturias, pudiendo comprobar que existe una gran similitud entre la de ambas zonas, denotando un principio común muy difícil de determinar y fechar. Tras este recorrido intentaremos penetrar en el lugar primordial de la brujería, en la tierra verde, hermética y antigua, altar y nacimiento de las más importantes sacerdotisas del diablo, el País Vasco.

Si en Galicia decíamos que la meiga tuvo personalidad propia, fue real y por tanto perseguida, castigada y aniquilada por la Santa Inquisición, y en Asturias, el fenómeno, salvo esporádicos casos, fue más tradicional y mítico que real; es en los valles, montes y caseríos de la tierra vasca en donde la persecución, acoso y castigo puede considerarse, sin exageración, como una auténtica masacre.

Según estudios de Caro Baroja y otros importantes investigadores del tema, el Santo Oficio, en su celo y devoción, cumplió con creces su misión por esas tierras, no respetando en la «limpieza» ni condición, ni edad, ni duda. Y así conocemos procesos como el del pueblo de Inza, en el valle de Araiz, ocurridos en el año 1595; el auto de fe de Logroño, en donde se condenaron a las sorguiñas de Zugarramurdi en 1611, año de otro proceso importante, el de Fuenterrabía; también los de Ceberio, Valcar-los y Roncesvalles en el año 1525; el de Anocibar en 1575, y un largo etcétera que nos ha permitido conocer, por las declaraciones de los enjuiciados y los testigos de la época, los detalles de aquellas manifestaciones y entornos de la bruja vasca, la sorguiña. Salen de estos procesos informes que son auténticos tesoros para el investigador actual, destacando el de don Alonso de Salazar y Frías, juez inquisidor del proceso de Logroño, antes mencionado, en el que, con riqueza de detalles, se narran las declaraciones testimoniales de mil ochocientas dos personas, sólo del valle de Baz-tán, en donde se descubrieron ungüentos, ollas, polvos, utensilios, brebajes y demás materiales relacionados y atribuidos a la brujería.

Debido a tan dura persecución. es lógico que quedaran pocos adeptos a las misas del diablo, extinguiéndose posteriormente los conceptos auténticos de la bruja. Pero a través de los años, hasta la actualidad, perdura en la memoria del pueblo vas-con ese miedo ancestral por las sorguiñas, que no es óbice para que, al igual que el resto de España, en los lugares más apartados y en las mentes más humildes aún se les tema y se les respete, teniendo en cuenta siempre su presencia acechante y confiando en las menos dañinas sus males y pesares. La presencia viva y constante la alienta el recuerdo de su pasado real, encontrándose en múltiples lugares como fuentes, riscos, peñascos, cuevas, senderos y bos- -ques, el nombre de la sorguiña.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Horas, dios de los misterios

Nacido una primera vez, junto a sus cuatro hermanos, durante los famosos cinco días añadidos al año precisamente para este alumbramiento, Horus, en tanto que Haroeris, también llamado Horus «el Viejo», es una divinidad de contornos imprecisos. Este dios está relacionado para algunos con el significado de los sueños. Es su segundo nacimiento, del vientre de Isis fecundada por Osiris, el que le llevará a realizar su gesta. Pero antes de realizarla, recién nacido, Horus es, como diría Plutarco, (Isis y Osiris, 19): «Un niño débil de piernas, que recibió el nombre de Harpócrates». 

Horas, dios de los misterios



Horus, en tanto que Harpócrates, era representado con los atributos característicos de la infancia: cabeza rapada, salvo una trenza de cabellos cayendo sobre la oreja, y el dedo en la boca; esto último haría de él, lógicamente, el dios del silencio, y, por ello, el dios de los misterios y de la iniciación. Su debilidad al nacer se ha asociado con el amanecer, ese momento crítico en el que parece que la luz del sol no va a conseguir vencer las tinieblas; pero también se ha asociado con el horoscopo y el solsticio de invierno, ese momento en que el sol, más débil que nunca, no consigue elevarse muy alto sobre el horizonte. De todas maneras, el mismo Plutarco se vería obligado a aclarar en otro lugar (68): «No hay que imaginar que Harpócrates sea dios imperfecto en estado de infancia, ni grano que todavía no ha germinado. Hay que considerarlo como el que rectifica y corrige las opiniones irreflexivas, imperfectas y truncadas, tan extendidas entre los hombres en lo concerniente a los dioses. Por eso, y como símbolo de discreción y silencio, aplica ese dios el dedo sobre sus labios».

Horas, dios de los misterios



Pero si en tanto que alba, en tanto que sol en el oriente, en tanto que joven sol, Horus es un dios de los misterios, llegado a la edad adulta se convierte en un dios guerrero que se enfrenta con aquel que había asesinado a su padre en una serie de feroces batallas durante las cuales Seth se transforma en hipopótamo, en escorpión o en cocodrilo. En la última de ellas, Horus consigue emascular a Seth, pero este a su vez arranca el ojo de Horus, y, despedazándolo en seis trozos vuelve, como era su costumbre, a enterrarlos en diferentes lugares del país. Sin embargo, Thot consigue reunir los fragmentos del ojo y, gracias a su poderosa magia, logra reconstruir para Horus el llamado «Ojo ileso», el «oudjat». Los escribas, con el fin de conmemorar permanentemente la victoria del Bien sobre el Mal, honrar la milagrosa unificación de aquello que había sido desgarrado y garantizar así la fecundidad de las tierras y las buenas cosechas, emplearon a partir de ese momento las diversas partes del “oudjat” para expresar las fracciones de una unidad de medida de granos llamada hekat.

viernes, 25 de septiembre de 2015

El Mito de Osiris

Antes de nada quisiéramos recomendar este fantástico artículo sobre el tarot egipcio que han escrito nuestros amigos de tarotybrujeria.com. Dicho esto vamos con el mito de Osiris:

Pese a que el propio dios del Sol, Ra, pide al dios del viento, Shu, que mantenga alejada a su hija —la diosa de los cielos, Nut—, de su otro hijo, Geb, el dios de la Tierra, la diosa celeste consigue burlar tanto la prohibición como la vigilancia de su padre, y consigue realizar su deseo, unirse con su amado hermano. Inmediatamente, el burlado Ra, colérico, condena a la transgresora a una terrible pena: no poder dar a luz en ninguno de los días del año (que eran entonces, nos informa el mito, 360 días). Pero, apenado por la suerte de la diosa, de quien estaba secretamente enamorado, Thot, el dios con cabeza de ibis que era maestro supremo de la aritmética, de la palabra, de la escritura y, claro está, de los escribas, decide entablar una partida de dados con la Luna, y consigue ganar a este astro un setentaidosavo de su luz. Y es con esta ganancia con lo que Thot fabrica esos cinco días que añade al año, que pasa así a tener 365 días de duración, y en los que Nut puede dar a luz a las cinco divinas criaturas que han engendrado sus entrañas: Isis, Osiris, Seth, Neftis y Haroeris.

El Mito de Osiris


Tras reinar como soberano de una confederación, Osiris cae en la trampa que le tiende su propio hermano Seth, que acaudilla un grupo de setenta y dos conjurados. En el transcurso de un banquete, Seth presenta a sus invitados un hermoso sarcófago, que promete regalar a aquel que se ajuste a sus medidas. Por supuesto, el cofre es demasiado grande para

todos los allí reunidos, pero se ajusta perfectamente a la forma de Osiris, cuando este se decide a probarlo. Y ese es el momento que estaban esperando los conjurados que, inmediatamente, cierran el sarcófago, atrapando en el interior al pobre Osiris y causando así su muerte. El ataúd es arrojado a las aguas del Nilo. Arrastrado hasta el mar, las olas lo depositan finalmente en las costas fenicias, junto a un tamarisco que, sintiendo la santidad del cadáver que encierra, lo cubre con su tronco y ramaje. Isis, buscando el cuerpo de aquel que era su hermano y su esposo, llega a Biblos y descubre que el rey de esta ciudad, admirando la rara belleza del árbol que guardaba el cuerpo de Osiris, lo había empleado como columna de su palacio. El viaje de la desconsolada Isis en busca de su desaparecido hermano y esposo, tal como lo narra Plutarco, es sorprendentemente similar al que realiza la diosa griega Deméter en busca de su también desaparecida hija. Del mismo modo que la divinidad griega halla en su peregrinar reposo y refugio en el palacio de Keleos —donde se convierte en la nodriza del hijo de este, Demofón, a quien está a punto de conceder la inmortalidad, la diosa egipcia se convierte en nodriza del hijo del rey de Biblos, a quien también está a punto de hacer inmortal. Pero cuando Isis, tras encontrar por fin el sarcófago en el que se halla su desgraciado esposo, emprende el regreso, el joven príncipe que ha tenido el privilegio de tenerla como nodriza no se resigna a perderla y, sin hacerse notar, se pone a caminar tras ella. Y cuenta Plutarco que «en el primer lugar desierto que halló en su viaje, cuando se creyó absolutamente sola, Isis abrió el cofre. Aplicó su rostro sobre el de Osiris, le besó y lloró. El hijo del rey iba tras ella observándola en silencio. Isis le vio al volverse, lanzándole a causa de su cólera tan terrible mirada que aquel niño, al no poder soportar tal terror, murió en el acto. Hay quien asegura que murió de un modo muy distinto, cayendo al mar a consecuencia de las circunstancias citadas; mas lo cierto es que por la diosa recibe grandes honores, porque él es a quien los egipcios celebran en sus festines dándole el nombre de Mañeros [...] Dícese asimismo que este Mañeros, cantado por los egipcios, fue el creador del arte de la música».

El Mito de Osiris



Isis regresa con el cuerpo de Osiris a Egipto, pero el pérfido Seth consigue robarle el cadáver y lo corta en catorce pedazos que, con la ayuda de sus cómplices, entierra en distintos lugares. Se inicia entonces un nuevo peregrinaje de Isis que, «ayudada por misteriosas luminarias», consigue encontrar los lugares donde se hallan enterradas las santas reliquias y consigue recuperarlas todas; todas, menos el sexo, que ha sido devorado por un pez. Pese a ello, Isis consigue reconstituir la momia y hacerla volver a la vida, gracias a sus mágicos conjuros. Resucitado, Osiris fecunda a Isis, aunque lógicamente solo con su amor espiritual. Y finalmente Isis da a luz a Horus, que, como es de rigor, se ocupará de vengar a su desgraciado progenitor.

El Mito de Osiris

Si estais interesados en saber más sobre temas esotéricos, tarot, brujería y magia, no os perdáis nuestras próximas publicaciones

viernes, 10 de julio de 2015

La misteriosa mesa de Nulles

Esta vez no vamos a hablar de el carro del tarot ni de la telepatia, el tema de hoy es un caso muy curioso: La misteriosa mesa de Nulles





Al hablar de esta mesa es inevitable recordar otra famosa mesa que hay en la misma provincia española de Tarragona, en el pueblecito de Porreras, ya que una historia empieza en donde termina la otra. Desde hacía muchos meses la vieja mesa de Porreras constituía un espectáculo para la gente que aprovechaba sus días libres o ratos de ocio para desplazarse hasta Porreras, cerca de Reus y consultar a la enigmática mesa que allí se encuentra. Una vez allí se le formulaban alguna preguntas a la mesa y ésta respondía a los consultantes según la inspiración del momento.

Entre los asistentes a las demostraciones de Porreras, se encontraba en cierta ocasión la familia Saumells y los tres hermanos se quedaron tan asombrados e intrigados, al observar cómo se movía la mesa, que. una vez de regreso a su pueblo, decidieron probarlo ellos mismos con una vieja mesa de nogal que se encontraba abandonada en el desván. A la media hora surgió la sorpresa: ¡podían levantarla!

Aquella fue la chispa que hizo arder al pueblo de emoción, la noticia corrió como un reguero de pólvora. Todo el mundo quería ver actuar a la mesa, todos preguntaban cosas que ella contestaba; también bailaba, andaba a dos patas e incluso subía y bajaba escaleras.

Nulles es un pueblecito de 500 habitantes que pertenece al partido judicial de Valls, con escasa circulación., aunque desde la aparición de la mesa, los visitantes han aumentado considerablemente. especialmente los días festivos. La muchedumbre que iba a visitar la mesa hizo necesario que la misma fuera trasladada de la casa particular de los propietarios al Ayuntamiento del pueblo, con objeto de no molestar a la familia dueña de la mesa.

Posteriormente la mesa fue transportada del Ayuntamiento al bar del pueblo, lugar en donde todos los visitantes podían verla e incluso preguntarle lo que quisieran. El precio que se hacía pagar por la experimentación era de 50 pesetas, y la recaudación se destinaba a un fondo común del pueblo para construir un complejo polideportivo.

Hasta aquí la historia, pero pasemos a estudiar los hechos que nos interesan. Para mover la mesa de Nulles es indispensable que previamente se pongan las manos encima de ella. Entrando en contacto a través del dedo pulgar y meñique de cada mano se consigue que la mesa se mueva más intensamente, aunque apoyando las manos por separado también se mueve, pero sin tanta espectacularidad.

Las personas que con mayor eficacia mueven esta mesa son los citados hermanos Samuells. Mari Carmen, de trece años; Rosa María, de diez, y Juan, de siete años, pero especialmente Rosa María.

Llevé a cabo une serie de experimentaciones prácticas y en estas investigaciones pude percatarme claramente de que cuando Rosa María quitaba las manos de encima de la mesa, ésta entraba en un movimiento mucho más débil o bien cesaba definitivamente, lo que indica claramente que la jovencita es el elemento catalizador del fenómeno, por tener una mayor sensibilidad psicofísica propia de la pubertad.



Con esto no quiero decir que cualquier persona no pueda mover la mesa, puesto que de hecho todos los que ponen las manos encima de la misma consiguen hacerlo con más o menos intensidad  y todavía no sé de nadie que haya ido a Nulles y no haya conseguido moverla- Ahora bien, el grado de intensidad y espectacularidad en sus movimientos depende de la sensibilidad de cada persona.

También, previa imposición de manos, se le puede preguntar sobre el pasado, presente o futuro. En algunas ocasiones contesta acertadamente y en otras no, pero donde más estrepitosamente falla es cuando se la inquiere sobre el futuro, por lo que podemos descartar con toda seguridad «sus dotes de precognición».

También se la puede hacer caminar sobre dos patas, bien con las delanteras o con las traseras; simplemente ordenándoselo con la previa imposición de manos sobre ella, la mesa obedece y levanta dos patas y anda lentamente con las otras dos. Por el mismo sistema la mesa puede levantar a una persona de 80 a 95 kilos que se encuentre encima.

La mesa también baila a voluntad del operador: mientras con una mano la joven Rosa María hace ademanes y gesticula como si estuviera dirigiendo una orquesta, con la otra apoyada sobre la superficie de la mesa va dirigiéndola para que siga el ritmo del compás.

 Pero lo más extraordinario de todo y lo que más asombra a la gente es que la mencionada mesa consiga subir y bajar escaleras. Hasta que llegamos a Nulles con todo un equipo de Televisión Española, la mesa solamente deambulaba por las escaleras del Ayuntamiento de Nulles, pero para el programa «Giravolt» la mesa fue trasladada a la vía pública, y aquélla se dio un paseo por unas antiguas escaleras del pueblo.

Respecto a las posibles levitaciones o suspensiones en el aire de la «misteriosa mesa», debo aclarar que no son ciertas, puesto que en ningún momento ni en ninguna ocasión la mesa perdió contacto con el suelo. Si bien es cierto que la mesa se levanta, solamente lo hacen tres patas, la cuarta siempre se encuentra en contacto con el suelo, si la mesa realmente levitase sola sería un claro fenómeno de telecinesia, pero no es el caso.

Conclusión


Según mi opinión, y basándome en la teoría de Chevreult que fue presentada oficialmente en Francia en el año 1854 y posteriormente confirmada y aceptada por científicos tan importantes como Faraday y Babinet, los movimientos de esta mesa son debidos a la causa siguiente:

La mesa de Nuiles se mueve al igual que se mueven las demás mesas de tales características conocidas en el mundo, por una serie de movimientos neuromus culares que produce el mismo ser humano y que son de tipo inconsciente, originados por el propio subconsciente, reacción nerviosa que el ser humano exterioriza a través de los dedos de su mano, sin pretenderlo ni saberlo conscientemente.

Precisamente por esta misma razón es por lo que la mesa contesta correctamente a las preguntas formuladas sobre tiempos pasados o presentes, preguntas que los propios operadores que tienen las manos sobre la mesa conocen consciente o subconscientemente y lo exteriorizan facilitando la respuesta. Por ejemplo, se le puede preguntar cuántas manos hay sobre la mesa y la mesa siempre contestará acertadamente; en cambio, si se le pregunta cuántas llaves o cigarrillos tiene uno en el bolsillo, puede fallar, pues la respuesta dependerá de si lo sabe o no nuestro subconsciente. La mesa puede contestar todo tipo de preguntas, aunque de hecho son las mismas personas que la manejan las que se preguntan y se contestan, por lo que la mesa fallará rotundamente las preguntas formuladas sobre el futuro, a menos que la persona que se encuentre en la mesa sea un vidente con clara facultad de precognición.

Si ante la mesa se encuentra alguien con facultades de percepción extrasensorial, sea un médium o persona extraordinariamente sensible, puede influir directamente sobre la mesa y hacer que dé respuestas correctas a preguntas de los solicitantes sobre el futuro.

En ocasiones, alrededor de la mesa suelen producirse transferencias telepáticas incluso entre quienes preguntan (que pueden estar simplemente de observadores, sin tocar para nada la mesa) y quienes manejan la mesa y están en contacto con ella a través de sus manos. Entonces puede captarse el fluido psíquico y conocerse la respuesta, como comprobé yo mismo con un paquete de cigarrillos y sin tocar la mesa: si yo pensaba un determinado número de cigarros, la mesa daba el mismo número, y si cambiaba la cifra, volvía a contestar correctamente. Pero esa experimentación solamente puede hacerse teniendo a una persona sensible receptiva a la telepatía manejando la mesa.

Soy de la opinión de que todo tipo de fenómenos y teorías se han de experimentar y demostrar prácticamente y es precisamente por eso por lo que en otra ocasión utilicé un bote de polvos de talco normales, esparciéndolos por encima de la superficie de la mesa. Acto seguido rogué a los hermanos Saumells que pusieran las manos sobre la mesa y le pidieran a ésta que se comunicara con ellos dando un golpe en el suelo. Esos niños, uno tras otro, lo intentaron, pero la mesa permaneció inmóvil. El motivo era que los movimientos inconscientes de tipo neuromuscular que la mano hubiera podido efectuar no surtían ningún efecto físico, ya que los dedos resbalaban sobre la superficie empolvada de la mesa. Luego intentaron moverla algunas personas del pueblo, pero la mesa continuaba estática, sin que ninguno lograra desplazarla.



Sería falta de sinceridad por mi parte si no dijera que la joven Rosa María consiguió que la mesa se moviera un poco. Inmediatamente aparté sus manos de la superficie de la mesa y pudimos comprobar las profundas huellas que sus pequeñas manos habían dejado marcadas, evidenciando la intensa presión que la niña había efectuado con la yema de la punta de sus dedos y con el «monte de venus», término por el que se conoce en quirología a un montículo o promontorio situado debajo del dedo pulgar y que indica la sensualidad del individuo.

Hemos de hacer especial mención del hecho de que si la mesa de Nulles se mueve a impulso de presiones inconscientes, no indica de modo alguno que su operadora, la sensitiva Rosa María, no esté en posesión de unas latentes facultades paranormales de tipo psicocinético y que pueda asombrar al mundo consiguiendo que la referida mesa ande por la calle y suba o baje escaleras, simplemente con una profunda concentración y ordenándoselo intensamente con la mente, pero hoy por hoy consideramos que todavía no lo ha conseguido.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Continente perdido de Lemuria


Hoy no vamos a hablar de brujería ni del tarot, el tema que vamos a trate hoy es muy interesante, nada más y nada menos que el continente perdido de Lemuria.

El misterio de lugares perdidos, absorbidos por las aguas de nuestro planeta, lugares que albergaban civilizaciones avanzadas y sabias, sigue siendo hoy en día uno de los temas de abordaje, para muchos estudiosos, más bello. En esta ocasión hablaremos del origen de Lemuria, cuna de la civilización de los Lémures. Ya fue en el siglo XIX que el geólogo inglés Philip Sclater bautizara con el nombre de Lemuria a un supuesto continente como explicación de que hubiera Lémures tanto en la India como en el sur de África.


Lemuria sería un continente de unas dimentsiones colosales justo en el epicentro del Océano Pacífico, anterior a África y a la soñada Atlántida. El continente hubiera sido absorbido por la fuerza de los terremotos y los fuegos subterráneos bajo las aguas del Pacífico, dejando solo el vestigio de sus enormes montañas que constituirían hoy las numerosas islas que albergan en la actualidad ese punto terrestre. Este vastísimo continente comprendería Sudáfrica, Madagascar, Sri Lanka (Ceilán), Sumatra, Océano Índico, Australia, Nueva Zelanda, extendiéndose hasta gran parte del sur del océano Pacífico Sumergiéndonos en la leyenda, que acredita multitud de tesoros y templos místicos llenos de sabiduría milenaria y espiritual nos encontramos con Amaru Muru, el gran sabio de Lemuria.

Desempeñaba una labor muy relevante dentro de una hermandad denominada "Hermandad Solar" que presuntamente hubiera sido organizada por sabios de Venus, también llamados "Kamuras". Tiempo después Amaru Muru viajó a los andes con multitud de archivos y sabidurías de la hermandad y también un extraño objeto voluminoso al que se le llamaba "disco solar" que supuestamente estaba colgado en el Templo de la luz divina de Lemuria. Ya en Perú este objeto sería celosamente escondido en el monasterio de los siete rayos y posteriormente trasladado a Coricancha, el Templo principal de los Incas en Cuzco, donde permanecería hasta la invasión española.

 La leyenda atañe que los incas se llevaron el disco y que ahora podría estar en el Lago Titicaca. Los textos que portaba Amaru Muru hablarían de la "sabiduría de de las serpientes". Sabiduría proveniente de maestros vinculados a las serpientes aparecidas en unas extensas tierras llamadas Lemuria y Atlántida.Según el libro esos maestros difundieron la sabiduría esotérica fundando nuevas y maravillosas civilizaciones que resguardaran las ceremonias iniciaticas. Su expansión se dirigió a China (Dragones), la India (Nagas), Egipto (Djedhi), Perú (Amarus), México (Quetzalcoalts) y Gran Bretaña (Druid Adders). La sabiduría despertaría la energía de la serpiente interior (energía Kundalini) que transformaba al ser en un ser iluminado. Pero a raíz del enorme poder que obtendrían religiones como el cristianismo esta sabiduría se replegó ocultándose en la oscuridad, en logias como la masonería o los rosacruces.

 Las profecías cuentan que el "Quinto Mundo" está a punto de emerger y el "Mundo libre" soñado por las serpientes llegarán a través del reino del amor que dominará la tierra. Así todas las naciones se unirán a través del amor y la guerra entre ciencia y religión terminará con la unión de ambas. Lemuria sigue siendo una ensoñación donde plasmamos nuestros deseos más profundos. Un lugar utópico regido por la justicia más pura y la libertad basada en un respeto casi inimaginable donde las civilizaciones poseían un conocimiento superior. Es solo nuestro deseo de obtener una fuente a todos los problemas que hoy azotan nuestro mundo, pero quizás Lemuria se algo más y puede ser que el reflejo de su leyenda oculte cosas que no seamos capaces de ver a simple vista.